{174} Viaje a las Cinco Villas
Este fin de semana el Sr. Sevillano y un servidor nos hemos homenajeado con un viaje turístico por las Cinco Villas, una comarca aragonesa que aglutina treinta municipios; aunque son cinco poblaciones (o villas) las que, por su importancia histórica y monumental, dan nombre a la comarca: Tauste, Ejea, Sádaba, Sos del Rey Católico y Uncastillo.
Lo primero que nos llamó la atención fue la cantidad de campos de arroz que nos encontramos en el camino, algo que resulta cuando menos contradictorio en un terreno tan árido, casi semidesértico, como el de esta comarca. Pensamos que la razón la encontraríamos en ciertas subvenciones de la Comunidad Europea. Me pregunto qué pensarán los campesinos vietnamitas y de Camboya de tan genial idea.
Tauste fue nuestra primera parada. Llegamos justo a la hora de un entierro, así que fue la comitiva fúnebre, encabezada por una cruz procesional, la que nos sirvió de guía hasta la Iglesia de Santa María, cuyo interés reside en una esbelta torre mudéjar de planta octogonal. Su remate almenado recuerda una constante de la mayoría de las edificaciones religiosas cincovillesas: su doble condición de iglesias y fortalezas.
Pero lo que más nos llamó la atención de Tauste fue su monumento al verdugo, sito en la misma plaza de la iglesia y cuyo epigrama no tiene ningún desperdicio: Calla y ahorca, que ese es tu oficio.

Ejea de los Caballeros bien puede rebautizarse como la ciudad de los pájaros. Miles de gorriones, golondrinas, cigüeñas y otras aves surcan constantemente el cielo de la villa. De todas, las cigüeñas son las que parece que se han hecho con el mando. Sus nidos dominan las torres de las iglesias, las antenas de telefonía, los postes de la luz y hasta alguna que otra grúa. Yo creo que, si algún día los pájaros deciden iniciar una rebelión como en la película de Hitchcock, Ejea sería la ciudad elegida.
Destaca la Iglesia de San Salvador, cuya torre, gracias a una reciente restauración, no sufre actualmente la atroz invasión de cigüeñas y pájaros. Fue terminada en el siglo XIII y contiene en sus portadas interesantes relieves y esculturas románicas. El románico me encanta por las figuras monstruosas que solían colocar a la entrada de los templos, símbolo del mal que ha de quedar fuera del recinto sagrado, y, por supuesto, las que hacen referencia a la lujuria y las conductas libertinas, como esta de una contorsionista.

Sádaba nos gustó mucho más que las dos villas anteriores. Es un pueblo muy tranquilo y acogedor en el que da gusto pasear por sus calles empedradas. De todo lo que vimos, yo me quedo con una tienda que seguro no voy a encontrar en otro lugar: una alpargatería.
Alpargatas aparte, Sádaba es conocida por su castillo medieval de planta cuadrada y que actualmente se encuentra en restauración. También por restos de época romana como el Acueducto de los Bañales o el Mausoleo de los Atilios, que se encuentra a un lado de la carretera que lleva a Uncastillo.

Sos del Rey Católico es la más conocida de las cinco. Esta villa, además de ser cuna de Fernando el Católico, es importante por su importancia artística y monumental. Fue construida como plataforma defensiva en la frontera con el Reino de Navarra, por eso se construyó sobre un espolón desde el que se divisan hectáreas de montes y vaguadas. Todo el recinto amurallado conserva el trazado medieval, con sus casas y calles construidas en piedra, amén de edificios de la talla del Ayuntamiento, la Lonja, el Palacio de Sada o la Iglesia de San Esteban.
Esta, que curiosamente es la población que más nos gustó, es de la que menos fotos tenemos. ¿Será porque en la Iglesia de San Esteban, que contiene una cripta con importantes pinturas románicas y un órgano del siglo XVII, entre otras cosas, no nos dejaron hacer fotografías? No lo sé.

La última villa que visitamos fue Uncastillo. Esta, como las anteriores, conserva un espléndido legado medieval, empezando por el castillo, cuya Torre del Homenaje ha sido restaurada recientemente, y las numerosas iglesias románicas que se distribuyen por todo el municipio. Vale la pena visitar la iglesia de San Martín de Tours, donde se encuentra el Centro de Interpretación de Arte Religioso del Prepirineo.
Personalmente, de todo lo que puede verse en Uncastillo, me quedo con la Iglesia de Santa María, una construcción románica decorada en su portada y muros con abundantes figuras alusivas a los males del mundo (según la Iglesia, que quede claro) como la gula, el baile y, por supuesto, los pecados de la carne. No sé qué pensarán ustedes, pero a mi la contemplación de figuras como la del animal fantástico exhibiendo sus atributos o la de los dos fornicadores, pese a que su propósito es diametralmente opuesto, hizo que mis deseos de contacto carnal se multiplicaran. El Sr. Sevillano, mi leal acompañante en esta gesta, puede dar fe de ello.
Referencias
Comentarios
-
Pues fijate que en Valladolid hay otra alpargateria y es nueva!!
Comentario de svenska hace 3 años y 42 meses
-
Lo del arroz no tiene nada que ver con las subvenciones europeas, es más, Europa no ayuda precisamente al arroz autóctono, informaté y te sorprenderás.
Comentario de incensurable hace 3 años y 42 meses
-
Svenska: ¿En serio?¿Pero venden alpargatas de verdad, esas hechas de loneta y esparto y que se utilizan para ir a la huerta? Genial. Siempre he pensado que tengo que hacer un viaje por tierras castellanas.
Incensurable: Fue una suposición que hicimos y que relacionamos con las políticas agrarias de la CE (al margen del tipo de cultivo que se subvencione), las cuales tienen sus luces, sus sombras, sus contradicciones y todo lo que que se puede esperar donde dinero y política son palabras clave.Comentario de jaimecín hace 3 años y 42 meses
-
Bonitas fotos Jaime!!!
Comentario de mario hace 3 años y 42 meses