Un nuevo hogar
Por eso me he mudado aquí. Porque yo lo valgo.
Hola a todos. Estoy disfrutando todo lo que puedo del verano y esto no me deja tiempo para mantener esta bitácora actualizada. Desgraciadamente sólo hay un verano al año, por eso no hay que dejarlo escapar. Estaré de vuelta dentro de unas semanas bien morenito y con energías renovadas. Un saludo.
Este fin de semana he estado un poco lazy, que, para los que no lo sepan, quiere decir perezoso en inglés. Prefiero decirlo así, en inglés, porque queda más ñoño. Así es, más que perezoso o vago, este fin de semana he estado lazy. Si usted, mi querido lector, el sábado me hubiera podido ver por un agujero, tumbado en la cama como estaba, leyendo indolentemente un libro o una revista, vestido con unas bermudas a cuadros y unos calcetines rosas, no hubiera pensado que soy perezoso o un vago o un holgazán, hubiera pensado que más bien soy un poco ñoño y cursi.
Puede que suene autodegradante, pero prefiero describir mi actitud de esta manera, entre otras cosas porque si algo he hecho este fin de semana ha sido leer, y la lectura no me parece para nada un acto de haraganes. Estamos en plena Feria del Libro y, no sé si por influencia mediática o porque ya tocaba, me ha entrado un hambre de lectura tan voraz que me va a llevar su tiempo saciarla. Por lo menos que dure hasta el final del verano, o mejor hasta la próxima feria, cuando la simple contemplación de las casetas en Independencia renueve en mi el apetito lector.
El hambre de lectura se hizo incontenible cuando el pasado sábado por la mañana me di un pequeño garbeo por la Feria del Libro. Me detuve en todas las casetas, en algunas había autores esperando impacientes poder estampar su firma en algún ejemplar de su última creación, pero no encontré nada que me sorprendiera (demasiado Dan Brown, demasiada novela histórica) hasta que, casi al final, encontré la caseta de la Editorial Xordica, lugar donde me decidí a sacar la cartera por fin y gastarme unos euros. Si usted, mi querido lector, se da una vuelta por la Feria del Libro o por una librería, aquí va una pequeña reseña de tres libros más que recomendables que no son ni novela histórica, ni los ha escrito Ken Follet, ni sus autores han ganado el Premio Planeta, el Pulitzer o el Príncipe de Asturias.
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